
¿Sientes que trabajas como condenado, pero el dinero se evapora más rápido que tus ganas de hacer ejercicio después de año nuevo?
No estás solo.
La mayoría de emprendedores gastamos en cosas que creemos necesarias pero que en realidad solo alimentan nuestro ego o nuestra ansiedad. Hoy te voy a mostrar Gastos que Todo Emprendedor puede Eliminar ahora mismo sin que su negocio colapse (spoiler: probablemente ni lo note).
1. Esa suscripción a herramientas que “algún día” vas a usar
Todos tenemos ese cementerio de aplicaciones: el CRM premium que nunca configuraste, el software de email marketing que usaste una vez, la plataforma de diseño profesional cuando Canva gratis hace el trabajo.
Traducción: estás pagando un gimnasio digital al que nunca vas.
Consejo práctico: Revisa tus extractos bancarios de los últimos 3 meses. Cancela TODO lo que no hayas usado en las últimas 4 semanas. Si de verdad lo necesitas después, lo vuelves a contratar. Pero spoiler: no lo harás.
“El dinero que no gastas es el dinero que sí tienes.”
2. El espacio de coworking que solo usas para tomarte selfies
Mira, los espacios de coworking están cool. Tienen café infinito, gente que parece productiva y esa vibra de “soy un emprendedor serio”.
Pero si solo vas 2 veces al mes para sentirte importante, estás tirando tu dinero.
La realidad: puedes trabajar desde tu casa con una buena silla, unos audífonos y el mismo café (pero más barato). Según un estudio de Global Workplace Analytics, trabajar desde casa puede ahorrarte entre $2,500 y $4,000 dólares al año en gastos relacionados.
Consejo práctico: Si el coworking te cuesta más de lo que generas en un día promedio, ya sabes la respuesta.
3. Tarjetas de presentación que nadie pidió (y que terminan en la basura)
Las tarjetas de presentación son el cassette de los negocios: obsoletas pero nostálgicas.
Hoy todo el mundo escanea códigos QR, te busca en redes o te guarda directo en sus contactos. Esas 500 tarjetas que mandaste a imprimir en papel especial con relieve dorado están juntando polvo en tu cajón.
Tu ego no paga facturas, amigo.
Consejo práctico: Crea un código QR con tu información de contacto y tu portafolio. Gratis, digital y actualizable. Bienvenido al 2026.

4. Cursos, talleres y webinars que solo consumen (y nunca implementas)
Seamos honestos: comprar cursos no es lo mismo que aprender. Y aprender no es lo mismo que ejecutar.
Si tienes 47 cursos sin terminar en tu historial de compras, no necesitas otro sobre “productividad extrema” o “cómo escalar tu negocio en 30 días”. Lo que necesitas es hacer con lo que ya sabes.
Según Forbes, el 90% de las personas que compran cursos online nunca los terminan.
Traducción: estás coleccionando información, no resultados.
Consejo práctico: Aplica la regla del UNO: termina e implementa UN curso antes de comprar otro. Así de simple.
5. El hosting y dominio de ese proyecto que nunca arrancó
¿Recuerdas esa idea genial que ibas a lanzar hace 2 años? Claro que sí. Aún estás pagando el dominio y el hosting.
Pero el proyecto murió antes de nacer.
Es momento de hacer el duelo y cancelar ese gasto fantasma. Si la idea era buena, la retomas cuando de verdad estés listo. Mientras tanto, deja de regalarle $15-30 dólares mensuales a la nostalgia.
Consejo práctico: Si llevas más de 6 meses sin trabajar en ese proyecto, libéralo. Cancela el servicio y reinvierte ese dinero en lo que SÍ estás haciendo ahora.
6. Publicidad sin estrategia (también conocida como “quemar billetes online”)
Poner $100 en Facebook Ads sin saber a quién le hablas, qué quieres lograr o cómo medir resultados no es marketing, es esperanza digital.
Y la esperanza no convierte.
Según WordStream, el CTR promedio de anuncios en Facebook es de apenas 0.90%. Si no tienes claro tu embudo de ventas, ese dinero se va directo al basurero.
Más likes no significan más ventas.
Consejo práctico: Antes de invertir un peso en publicidad, define tu objetivo, tu público y tu métrica de éxito. O mejor aún, invierte ese dinero en aprender a vender de forma orgánica primero.

7. Software de “automatización total” que requiere un doctorado para usar
Las herramientas de automatización son increíbles… cuando las usas.
Pero si compraste un software todo-en-uno que prometía automatizar tu negocio completo y llevas 3 meses sin entender cómo conectar un botón, estás pagando por confusión, no por productividad.
El multitasking es una mentira bonita. Y los software complicados también.
Consejo práctico: Empieza simple. Una herramienta gratis y funcional siempre será mejor que una plataforma cara que no sabes usar. Zapier, Make, incluso Google Sheets pueden hacer magia si sabes lo básico.
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7 Gastos que Todo Emprendedor puede Eliminar para Ahorrar Dinero Share on X |
Para cerrar (sin dramatismo, pero con verdad)
Al final del día, ahorrar no es ser tacaño, es ser inteligente.
Cada peso que gastas en algo innecesario es un peso que NO estás invirtiendo en lo que realmente importa: producto, clientes, equipo o tu propia estabilidad mental (que sí, también cuenta).
Así que hoy mismo haz esto:
- Revisa tus suscripciones
- Cancela lo que no usas
- Pregúntate: ¿esto me acerca a mi meta o solo alimenta mi ego?
Nadie dijo que emprender sería fácil, pero sí que valdría la pena. Y parte de que valga la pena es no quebrar en el intento.
