
Diciembre llega con espíritu navideño, sí… pero también con clientes acelerados, ventas subiendo, tareas duplicándose y tú tratando de no llorar en posición fetal.
Y mientras todos dicen “¡qué bonita época!”, tú piensas: “sí, bonita para los que no tienen un negocio”.
Pero tranquilo: en este artículo te enseño cómo preparar tu negocio para sobrevivir la temporada, vender más y evitar que te dé el burnout navideño.
1. El caos viene… te conviene estar listo
A todos nos ha pasado: llega diciembre y de repente tu negocio parece un árbol de Navidad mal conectado: todo parpadea, todo falla y nadie sabe qué está pasando.
Esto pasa porque muchos emprendedores preparan diciembre… el 3 de diciembre. Spoiler:Esto ya es tarde.
Traducción: diciembre no es una temporada, es un monstruo logístico.
Consejo: haz una lista de lo que más estrés te provocó el año pasado… y arréglalo antes de que empiece la temporada.
2. Inventario: si no lo revisas, diciembre te come vivo
El error más común de la humanidad emprendedora:
No revisar inventario hasta que ya llegó el cliente a comprar.
Ejemplo clásico: “Sí tengo ese producto… o bueno, tenía… creo… déjame revisar… (20 minutos después) …¿qué estábamos buscando?”
Esto pasa porque nos confiamos en que “seguro sí hay”, como si el inventario fuera mágico.
Consejo: Haz un conteo físico y separa un stock de emergencia.
Si vendes servicios, prepara anticipadamente formatos, plantillas y mensajes automáticos.
Dato útil: Las compras de último minuto generan hasta el 40% de ventas extras en pequeños negocios según datos de Shopify
Traducción: si no te preparas, pierdes dinero… del bueno.
3. Tú no puedes multiplicarte (pero tu sistema sí)
Diciembre no es el mes para convertirte en pulpo.
Es el mes para automatizar hasta el respiro.
A todos nos ha pasado que respondemos mensajes tipo call center:
“Sí, está disponible.”
“Sí, hacemos envíos.”
“Sí, aceptamos tarjeta.”
“Sí, seguimos vivos.”
Esto pasa porque confiamos en la atención manual, cuando claramente diciembre NO es manual.
Consejo práctico:Activa respuestas rápidas, chatbots básicos, recordatorios automáticos y mensajes pre-armados.
Tu yo del futuro te mandará un abrazo. “Automatiza. Tu salud mental te lo agradecerá.”
4. Facilítale la vida al cliente (o irá con alguien más)
En diciembre nadie quiere complicarse.
Ni tus clientes. Ni tú. Ni Santa.
Si tu proceso de compra tiene más pasos que una coreografía de TikTok, el cliente se aburre y se va.
Ejemplo real: un negocio me pidió que llenara un formulario, enviara comprobante, confirmara stock y luego esperara “a que el encargado revise”.
Hermano… prefiero no comprar.
Consejo:
Simplifica tu proceso de venta:
- Menos pasos
- Pagos fáciles
- Envíos claros
- Tiempos realistas (no prometas entrega en 24 h en plena Navidad… no mientas así de feo).
Estadística: El 70% de los carritos se abandonan por procesos de compra complicados.
Traducción: si es difícil, no te compran.
5. Refuerza tu equipo (aunque sea con tu primo el que siempre dice que sí)
Si diciembre es pesado para ti, imagínate para el resto del equipo.
Y si no tienes equipo, bueno… tú eres el equipo.
A todos nos ha pasado el clásico:
“Pues yo solito me aviento todo diciembre.”
Dos días después:
“Creo que voy a llorar.”
Consejo: Apóyate con ayuda temporal, freelances, familiares, o incluso procesos pre-hechos que te ahorren horas de trabajo.
Traducción: delegar no es lujo, es supervivencia.
“Si lo haces todo tú, al final lo haces mal tú.” Share on X6. Anticipa tu contenido (porque en diciembre no da tiempo ni de respirar)
Este es el error número 1 del marketing navideño: crear contenido en diciembre.
No, no, no.
En diciembre estás para vender, no para “pensar ideas creativas”.
Qué adelantar:
- Publicaciones
- Historias
- Promociones
- Campañas
- Correos
- Mensajes de WhatsApp
A todos nos ha pasado que abrimos Canva el 15 de diciembre como si no supiéramos que diciembre existe desde hace muchos años.
Traducción: organiza tu contenido ahora o sufrirás después.
7. Define tus reglas y horarios (o te van a volver loco)
Diciembre es hermoso hasta que te llega un mensaje así:
“Hola, ¿me puedes entregar hoy? Son las 11:47 pm pero es que apenas tuve tiempo.”
El problema no es el cliente…
El problema es que tú no pusiste reglas.
Consejo:
Define:
- Horarios
- Tiempos de entrega
- Políticas de cambios
- Qué sí harás y qué NO harás
- Mensajes fijos para respuestas difíciles
Y ponlo visible. Muy visible…. Como señal de tránsito.
Esto te evitará peleas. estrés y gastritis.
Diciembre no te va a esperar. Prepárate o te atropella. Share on XDiciembre es una locura. Una locura hermosa, sí, pero locura al fin.
Si quieres sobrevivir (y vender más), necesitas: orden, anticipación, procesos claros y un toque de humor para no explotar.
Porque emprender no es fácil…y emprender en diciembre es un deporte extremo.
Así que prepárate, adelanta, organiza, respira profundo y recuerda:
Nadie dijo que sería fácil.
Pero vaya que vale la pena.
