
Diciembre llega con luces, villancicos… y clientes capaces de sacarte canas nuevas cada 5 minutos.
Sí, esos mismos que te dicen “lo quiero para hoy” cuando son las 8:59 pm del 24 de diciembre.
- Respira.
- Abrázate.
- No estás solo.
En este artículo te cuento los 7 tipos de clientes navideños que te encontrarás (sí o sí) y cómo venderles sin morir en el intento.
Con humor, sarcasmo y estrategias que realmente funcionan.
1. El Cliente “Todo lo Dejo para el Final”
(también conocido como: tu causa de estrés del 24 de diciembre)
A todos nos ha pasado: estás por cerrar y llega ese cliente sudando frío porque “solo quiere ver unas opciones”.
Traducción: va a tardar 45 minutos y no comprará la mitad.
¿Por qué pasa?
Porque diciembre vuelve a la gente optimista… y muy irresponsable con el tiempo.
Cómo venderle:
- Ten combos listos para este tipo de cliente.
- Dale opciones rápidas, no catálogos eternos.
- Usa la frase mágica: “Esto se entrega hoy mismo”.
Frase navideña para sobrevivir: “La procrastinación también celebra Navidad.”
2. El Cliente “Navidad es Barato, ¿no?”
(alias: el que cree en Santa Claus… y en los descuentos irreales)
Este llega preguntando si puedes “hacerle un descuentito navideño”.
Pero él quiere un 50%.
En un producto que ya tiene 15%.
Hermoso.
¿Por qué existe?
Porque la gente está acostumbrada a ver ofertas falsas en todos lados.
Cómo venderle:
- No bajes precios.
- Agrega valor: envoltura, tarjeta, envío express.
- Recuérdale que “lo barato sale caro”.
Pro tip: Cuando preguntan “¿y no hay algo más económico?”, respóndeles con una alternativa inferior, pero que no te duela vender.
3. El Cliente “El Comparador Profesional”
(tiene 38 pestañas abiertas, 27 opciones guardadas y cero decisión)
Este no compra sin antes comparar precios, colores, tamaños, reseñas y hasta la alineación planetaria.
Es su personalidad. No lo odies. Abrázalo. Véndele.
Cómo venderle:
- Recuérdale por qué tu opción es mejor.
- Usa palabras clave: garantía, calidad, durabilidad.
- Dale testimonios o fotos reales.
“La gente no busca lo más barato, busca lo que les da más seguridad.”
4. El Cliente “Lo Quiero Personalizado… Pero Ya”
(sí, el que quiere su nombre, la fecha, la foto y al primo en la taza)
Amamos a este cliente porque paga más.
Lo odiamos porque pide cambios a las 3 AM.
Cómo venderle:
- Ten plantillas pre-hechas.
- Pon un límite claro de cambios.
- Cobra extra por urgencia (y sin culpa).
Pro tip: La palabra mágica de diciembre: producción express.
Cobra lo justo. Tu tiempo también vale.
5. El Cliente “Regalo para Alguien que No Conozco Bien”
(y espera que tú adivines los gustos de una persona que jamás has visto)
Este cliente llega perdido.
Muy perdido.
“Es para mi tío… no sé qué le gusta… pero quiero que sea algo especial”.
Ok, Sherlock.
Cómo venderle:
- Ten regalos universales listos: kits, termos, suéteres, canastas, combos de café, etc.
- Guíalo con preguntas rápidas: edad, estilo, presupuesto.
- Reduce opciones. Demasiadas lo paralizan.
Frase: “Cuando el cliente no sabe qué quiere, tú vendes lo que quieres.”
Dato El 54% de las compras navideñas se deciden por recomendación del vendedor.
6. El Cliente “Compra por Culpa”
(hijo, pareja, amigo… que no quiere quedar mal)
Es el cliente que compra algo porque no puede llegar con las manos vacías.
No está emocionado.
No está convencido.
Solo quiere cumplir.
Este cliente es oro puro si sabes manejarlo.
Cómo venderle:
- Ofrece combos ya armados.
- Hazle ver que lo tuyo “se ve más caro de lo que cuesta”.
- Apela al miedo social: “con esto sí quedas bien”.
“Este regalo siempre encanta, nunca falla.”
7. El Cliente “Navideño Intensito”
(el que ama la Navidad… demasiado)
Llega feliz, emocionado, oliendo a galletas y cantando Mariah Carey.
Quiere productos con luces, brillo, colores, glitter, renos, lo que sea.
Sensacional: este compra fácil.
Cómo venderle:
- Usa emoción: aromas, colores, frases.
- Haz ofertas especiales tipo “compra 2 y arma tu combo navideño”.
- Véndele el upgrade: que tu producto tenga más detalles y mejor presentación.
Frase para cerrar trato: “Ya que estás aquí… tenemos esta versión especial que queda perfecta con lo que vas a regalar.”
Al final, la Navidad no es solo una temporada de ventas: es una montaña rusa emocional donde cada cliente es un reto diferente.
Pero si entiendes cómo piensan y qué necesitan, vender en diciembre deja de ser guerra… y se convierte en tu mejor mes del año.
Respira.
Ríe.
Vende.
Y recuerda: en enero todos están pobres, así que aprovecha ahora. ![]()
